Comparadores de créditos

Solicitar un crédito tradicionalmente ha requerido tener que acudir de forma personal a las oficinas bancarias para conocer las condiciones, una tarea que se alargaba días, cuando no semanas si el objetivo era tener una idea general de qué ofrecía el mercado.  Sin embargo, la aparición de los comparadores de créditos ha conseguido agilizar enormemente los trámites.

Varias compañías han desarrollado diferentes buscadores que permiten comparar en apenas unos segundos los créditos ofertados por numerosas entidades pudiendo tener una idea aproximada de cuál de ellas ofrece las mejores condiciones para nuestros intereses.

Por esa razón los comparadores de créditos han ido ganando protagonismo, y aunque no son tan populares aun como los comparadores de otro tipo de servicios (vuelos, seguros, etc) va aumentando el número de usuarios que confían en sus resultados a la hora de decidir con qué compañía contratar su crédito.

¿Qué servicios ofrecen los comparadores de créditos?

A través de estos comparadores es posible consultar la información de un gran número de créditos y otros servicios financieros ofrecidos tanto por bancos como por cajas o compañías que operan sólo a través de internet. Así, a sólo un clic de distancia tenemos todo lo que necesitamos conocer antes de contratar un crédito personal, una hipoteca, una tarjeta de crédito o un minicrédito: sus características y comisiones, su tipo de interés, plazos de amortización,… Y por supuesto, cual es la mejor opción entre todas las disponibles.

Además, es el usuario el que estipula las condiciones sobre las que realizar la búsqueda por lo que no es complicado encontrar el crédito que más se adapta a nuestras condiciones particulares.

Además de ofrecer información, los comparadores permiten gestionar la solicitud online directamente desde la plataforma, sin tener que visitar la web de la entidad financiera. 

¿Cómo funcionan?

Los comparadores de créditos permiten realizar una tarea  de recopilación de información que llevaría semanas completar en apenas unos minutos. En la mayoría de los casos suelen incluir algún tipo de simulador en el que introduciendo algunos datos básicos sobre el crédito (cantidad, plazo de amortización, cuota a la que se puede hacer frente,…) se nos ofrecerán las mejores opciones del mercado acorde a las condiciones señaladas. El mejor ejemplo para este tipo de comparador seria el comparador de hipotecas de Rankia. También existen comparadores que funcionan en modo 'Blog' que se dedican a analizar en detalle cada producto evaluado. El mejor ejemplo de este tipo de comparador lo podéis encontrar en el portal de minicréditos Milcreditosrapidos.

De cada crédito se ofrece información detallando sus principales características, sin olvidar puntos de tanta importancia como las comisiones, los intereses o la cantidad máxima que puede solicitarse. Además a ello se suele añadir una descripción más precisa en que algún experto analiza algunos aspectos concretos del crédito que conviene conocer.

Y es que en muchas ocasiones se suele caer en el error de fijarse únicamente en los tipos de interés, cuando esas comisiones y gastos añadidos que a veces no quedan claros pueden suponer a la larga un mayor gasto del inicialmente previsto.

Ventajas de los comparadores de créditos

A la hora de trabajar con comparadores de créditos está claro que la mayor ventaja que ofrecen es la de la inmediatez, aportando un considerable ahorro de tiempo y esfuerzo sobre los métodos tradicionales. 

Pero ésta no es ni mucho menos su única ventaja, ya que además, por otra parte, los comparadores de créditos permiten al usuario tener una visión general del mercado de créditos. A través de la pantalla del ordenador podremos conocer las condiciones que ofrecen gran número de entidades sin tener que desplazarnos hasta la oficina de ninguna de ellas, o mejor aún, acceder a créditos de entidades que no tienen una oficina en nuestra localidad.

Por otra parte, muchos de los comparadores de créditos suelen contar con promociones especiales sólo disponibles a través de estas plataformas, lo que permite al usuario beneficiarse de grandes ventajas que no serían accesibles de otro modo. 

A ello hay que sumar la comodidad añadida de recibir en el correo toda la información relativa los préstamos consultados, lo que la hace fácilmente accesible en cualquier momento.

Inconvenientes de los comparadores de créditos

No todo son ventajas cuando se trabaja con estos comparadores de créditos, ya que, por ejemplo, se pierde uno de los grandes beneficios del contacto cara a cara como es la posibilidad de entablar una negociación. Los préstamos online muestran unas condiciones inflexibles, con plazos de amortización estrictos y sin opción a solicitar una rebaja en el tipo de interés o recibir algún otro tipo de contraprestación.

A ello hay que sumar otra consecuencia derivada de la falta de contacto humano: la falta de un asesoramiento personalizado real. Hay que tener en cuenta que los comparadores de créditos muestran aquellos créditos que resultan viables en función de las condiciones introducidas por el usuario, pero esto no significa que muestren con exactitud qué producto resulta más conveniente para su condición particular.

Por último uno de los errores más comunes en los que caen la mayoría de usuarios de estos comparadores es pensar que en ellos aparecen todos los productos financieros del mercado.

Los comparadores de créditos no son siempre objetivos. Si bien ofrecen una visión bastante aproximada de lo que el mercado ofrece, muchos de ellos tienen relación directa con bancos y entidades de crédito en forma de acuerdos comerciales, por lo que pueden presentar el inconveniente de recomendar aquel producto que es más interesante para la entidad que para el usuario.

Afortunadamente, la última palabra siempre la tiene éste, que debe considerar estos comparadores como lo que son, una guía muy útil sobre la que tomar decisiones.

Blog escrito por Miguel Sanchez

Miguel Sanchez autor de Caminantedigital.es